fbpx

Tremenda revelación de Casandra Crash: «Tengo HIV y se de quien me lo contagie»

Nació hace 53 años como Alfredo Casanova pero desde diciembre tiene el DNI de mujer. Casandra negativizó el virus del HIV «y de tomar 18pastillas por día, ahora pasé a dos a la noche» Dice que «la transformación en travestí se dio naturalmente»y que arrancó con su vida sexual a… los ¡9 años!

Su partida de nacimiento dice que se llama Alfredo Hugo Casanova -cumple 53 años el 16 de febrero-, pero desde diciembre, en su documento de identidad, su nombre es Casandra Casanova.

Y en el mundo del espectáculo es Casandra Crash, «porque da explosiva», aclara. Está en Mar del Plata protagonizando Las dueñas de la trasnoche, en el Teatro de La Campana, y hasta el año pasado fue asistente de Santiago Bal.

Casandra hace un recorrido por su vida, a veces cruda, a veces glamorosa y siempre sincera. Debutó como transformista a los 18 años en El último tango, un famoso cabaret de los ’70, en San Telmo.

Fue vedette en Brasil durante 23 años y ganó fortunas, según cuenta,

-¿Invertiste la plata o vivís al día?

-¿Invertí! En 15 días de trabajo me compré un departamento de 6 ambientes en Camboriu. Ganaba 300 dólares por show y hacía dos por día.

-¿Hoy tenés un buen pasar?

-Vivo bien porque también tengo una confitería y panadería en Morón, que heredé de mi papá Alfredo, que falleció hace seis años. Y un señor muy generoso me regaló un dúplex en Recoleta y ahí vivo con mi mamá, Margarita.

-¿Un señor generoso?

-Un señor que me hizo un regalo. Un amigo con derecho a roce. De novio, nada.

-¿No estás en pareja?

-Lo único parejo que tengo son las piernas.
Tuve parejas, con la última estuvimos seis años, y hasta estuve casado con una mujer durante dos años.

-¿Entonces no habías hecho tu elección sexual?

-Tenía 18 años cuando me casé y hasta ese momento, me gustaban las mujeres y los hombres.

-¿Debutaste con un hombre o con una mujer?

-Con un hombre, a los 9 años. Estuve con él hasta los 15. Y nadie me violó ni me obligaron, ni nada por el estilo. Yo quise.

-¡A los 9 años yo jugaba con las muñecas!

-Yo no. Yo jugaba con el muñeco. Me enamoré y estuvimos en pareja durante seis años.

-¿Qué decía tu familia?

-Nunca se enteraron aunque él vivía en mi casa: era un empleado de mi papá, el chofer. Mi papá nunca lo supo. Lo podrían haber metido en cana, pero jamás dije nada porque no me obligó, ni me golpeó, ni me engañó, ni nada. Después de muchos años volví a encontrarlo y luego nunca más supe de él.

-¿Cuándo decidiste ser travestí?

-Lo mío se dio naturalmente y mi familia siempre me acompañó. Me maquillo desde los 18 años, después fui transformista y finalmente travestí. A los 20 empecé a operarme: primero me hice la nariz, los pómulos, los ojos, el mentón.

Después, en Brasil, me hice las caderas y lo último fueron los pechos. Y entonces, al primero que se lo conté, fue a mi papá. Le dije: «papá, necesito tanta plata para hacerme los pechos». Y me dio el dinero. Mis padres siempre me aceptaron y nunca permitieron que nadie de la familia dijera nada. Tenía unos 25 años cuando me operé las lolas por primera vez; y tuve tres operaciones en total. En la primera me puse prótesis para estirar la piel, en la segunda me cambié las prótesis pero tuve una infección que casi me mata; terminé en terapia intensiva. Tuve que esperar cuatro años y volví a operarme.

Y éstas son mis lolas definitivas, ya no me las cambio.

-¿Te operaste los genitales?

-No, no. No me lo haría nunca porque no estoy de acuerdo. Estoy contenta con mi sexo. Lo disfruto y me excitan cosas que, si me operara, perdería.

-Estás sola desde hace cuatro años, ¿te va el touch and go?

-Siempre. Tengo una lista muy larga en mi haber. Por mi cama han pasado más de mil hombres ya.

-¿Los contás?

-No, pero sé. Y nunca voy a dar los nombres porque se muere medio país. Tuve de todo: famosos, políticos, deportistas.
No lo contaría porque esos hombres tienen hijos, mujeres y no quiero estropear una familia. ¿Qué gano?

-¿Qué ganás?

-Siempre que me acuesto con alguien, es porque me gusta o me calienta. Y me excita mucho la combinación de sexo y dinero. Nunca tuve que prostituirme, no sé qué significa pararme en una esquina y decir cobro tanto. Pero me han hecho regalos y los he aceptado, laburo en la noche desde que tengo 18 años, haciendo shows en saunas, en cabarets. No tomo alcohol, no me drogo. Mis únicos vicios son la gaseosa y los cigarrillos.

-¿Probaste la droga?

-Probé, pero le tengo mucho respeto a todo lo que no puedo manejar. Si tomara alcohol, no querría una copa sino seis botellas.
Si me drogara, no querría una raya sino mil. Todo lo que no puedo controlar, no lo hago. Dejé de fumar durante 12 años y empecé de vuelta hace tres meses porque me dieron ganas. Cuando quiera, dejo de vuelta porque nada me maneja.

-¿Hacés dieta?

-Mucha. Bajé treinta kilos desde abril.
Pesaba 102 kilos, y mido 1,86. Y ahora peso 78 kilos. Cerro la boca. No como.

-Pero eso no es sano.

-Ya lo sé, no es un ejemplo. Hacía una sola comida cada dos días y vivía a mate amargo. Dejé el azúcar, las harinas, los aceites, la sal. No me gusta ser gorda. Y ahora ceno solamente, y durante el día tomo mate, yogur, algún licuado. Y camino mucho, no hago otra cosa. En invierno me voy a hacer una lipoescultura.
No hago mucho más para cuidarme, no uso cremas ni nada, me saco el maquillaje con toallitas para bebés porque las cremas y los aceites me dan asco.

-Cambiando de tema, ¿por qué ya no trabajás con Santiago Bal?

-Empecé a trabajar con Bal en Vedettísima; era vestuarista y Carmen me pidió que fuera asistente de Santiago, hasta que él dejó de trabajar con la señora.

-¿Cuál es la relación con la familia hoy?

-Con Santiago estoy muy bien, con Mariano Bal, también, y con Fede tengo buen trato. A Julieta no la vi más desde el año pasado. Y con Carmen Barbieri me peleé muy mal, no tengo trato. Ella habla de traición, me hace cargo de haber sabido del supuesto romance del marido con Ayelén Paleo, que es una divina.
Yo jamás vi nada. Tengo tres juicios con Carmen: le hice una denuncia por discriminación y ya está solucionado, no se puede dirigir más hacia mi persona.
Y hay dos problemitas más de lo que no puedo decir nada. Pero no es algo que me saque el sueño. Yo doy vuelta la página cuando algo ya no me interesa.

-¿Te lo enseñó la vida o la terapia?

-Nunca en mi vida fui a un psicólogo.
Pienso que no lo necesito. Si necesitara, iría. Nunca tuve problemas de ningún tipo, hago lo que quiero, vivo como quiero. Fui travestí en la época de los militares y jamás me pasó nada.

-¿Nunca te llevaron presa?

-No. Tengo un pariente que estaba en la Marina y por eso era intocable. Es más, mi mejor época fue la de los militares: hacía 16 shows en 16 cabarets diferentes.
Trabajé en los mejores. Nunca me discriminaron y mis sobrinos me dicen tía.

-¿Te hubiera gustado formar una familia?

-Ya tengo una familia. No tengo la necesidad de tener hijos. Y si la tuviera, adoptaría una nena. Me encantan los chicos, pero un ratito. Vivo muy bien sola, voy, vengo, nadie me controla, tengo mi plata. Tengo una vida tranquila.

-Desde hace muchos años convivís con el HIV, ¿cómo estás?

-Tengo HIV y me negativicé hace ya unos 17 años. Me hice un análisis hace muchos años, cuando me dio positivo busqué el mejor médico, la doctora Miriam Burgos, y me traté durante años.

En un momento tuve que tomar muchas pastillas, como 18 por día. Y cada vez fui tomando menos; hoy tomo solamente dos a la noche, antes de dormir. Sé hasta de quién me contagié.

-¿Ahora te cuidás?

-Ahora sí porque no puedo permitir que entren más virus a mi cuerpo. Yo soy de una época en la que las cosas se hacían sin preservativos. Y aprendí a usarlos hace muchos años. Tengo una vida colorida, ¿no? Quizá fue porque mi papá siempre me dijo que hiciera de mi vida lo que quisiera. Lo único que me pidió fue que no robara y no me drogara. Y yo sólo acepto regalos. Insisto, me excita la combinación de sexo y dinero.

Nota extraida de la revista Paparazzi

Compartir
error

1 thought on “Tremenda revelación de Casandra Crash: «Tengo HIV y se de quien me lo contagie»

  1. Este tipo con la boca torcida es el que tiene el prostibulo en la Calle Arenales 2029 PB al fondo con un montón de pibes de la calle prostituyendosé las 24 horas… Claro, cómo no va a tener «buen pasar» si les cobra $250 la hora a los clientes. Averiguen y verán. Se cree «glamorosa» y ni siquiera sabe escribir.

Comments are closed.

You may have missed